- Cofff
Coffff
¿Dónde?... Helluin apenas consiguió abrir los ojos. Estaba muy aturdida y no podía ver nada. Le faltaba el aire, algo la estaba aprisionando privandole de aire fresco. Como pudo hurgó entre los pliegues de aquella cosa hasta encontrar un leve resplandor.
- Arf!... una manta
¿volví a enredarme en las sabanas? La joven arrancar intentó incorporarse pero una nausea le hizo desistir. Nuevamente fijó su nublada vista en el suelo. El arenoso suelo. Le costaba verlo, pero podía sentir su textura perfectamente. ¿Había salido? En la corte del 6º espada no había zonas de arena
tan suave y fina que se metía con facilidad bajo las uñas. Una leve brisa y sus ojos comenzaron a recuperar la claridad
para confirmar sus sospechas. Estaba fuera de Las Noches. Y a pocos metros de distancia otro bulto yacía envuelto en otra manta. Su cerebro se disparó recordando los acontecimientos.
- Amelia-sama!, Amelia! La arrancar se arrastró hasta el bulto y buscó entre sus pliegues a su amiga. Amelia, Gracias a la oscuridad
aun respira. ¿Qué le ha pasado? Grimmjow
no me lo puedo creer
maldición
Vamos Amelia, volveremos a entrar en Las Noches, te curaré esas heridas en un momento y pronto volveremos a poner en su sitio a ese imbecil prepotente.
- No seria una buena idea. murmuró a su espalda una voz serena. Helluin giró sobre si misma y buscó en su cinto su zampakutoh. al percatarse de estar desarmada optó por la segunda opción, la disuasión verbal.
- Ni pienses que te dejaré ponerle un dedo encima a Amelia-sama. Maldito bastardo aprovechado. amenazó a la figura que también portaba otra capa por encima suya.
- Maldito bastardo aprovechado
no es un mal insulto. Pero carece de respaldo de poder. El individuo extrajo de entre los pliegues de la manta una zampakutoh que se clavó en la blanca arena de Hueco Mundo. Supongo que echarás en falta esto. No te preocupes, aquí yo no soy vuestro enemigo. Como vosotras me han echado. Y creo que dentro de poco vendrán a buscarnos. Toma a tu amiga y sígueme.
- ¿Por qué debería fiarme de ti? increpó Helluin a la siniestra figura.
- Principalmente, porque no os he devorado mientras estabais completamente indefensas. Si no tuve interés entonces ¿Qué te hace pensar que lo tendré ahora? Date prisa, la ausencia de un espada no pasa desapercibida mucho tiempo.
Durante el par de horas que siguieron. Helluin cargó con una inconsciente Amelia siguiendo al encapuchado, que varios metros por delante iba picando el suelo con un extraño sonido metalico. Un extraño rujido llamó la atención del guía que se detuvo. Ante el una enorme figura, un titán de arena blanca comenzó a formarse. Lunaganga.
- Yo el guardián de las arenas blancas destruiré a todo aquel que intente entrar o salir de Las Noches sin permiso.
- ¡Lunaganga! ¿Que haces que no estás en tu puesto? Increpó Helluin al mastodonte.
- ¿Helluin-sama? ¿Que hace la fracción del 6º espada saliendo furtivamente del palacio?
- Esta vez Lunaganga, Venimos a pedirte un favor. Conoces las Leyes y aunque ya no seamos tus superiores nos debes mucho.
- ¿Qué es lo que quieres? el coloso de arena se inclinó para atender al encapuchado. Y mas importante aun, ¿Quién lo pide?
- Quiero que nos lleves a La arbolada de los Menos, y te lo pide Edward Volkterra, Ex-Cuarta espada. comentó el encapuchado revelando su identidad.
Capitulo 2: Exilio.
- Volkterra-sama
Hacia ya muchos siglos que no le veía. comentó el gigantón. me llegaron noticias de tu ascenso. Pero ahora dices que ya no eres un espada. ¿Qué sucedió?
- Digamos que es mejor que contra menos sepas mejor. Necesito que nos lleves a La arbolada y que nadie se entere de esto.
- Tan reservado como siempre
está bien. ¿No me meteré en un lío por este favor?
- No, mientras mantengas esto en secreto. Ya sabes que pasa cuando un espada es destituido y al cabo de un tiempo regresa a recuperar su puesto.
- ¿Piensas descansar en la arboleda y volver a recuperar el rango?
- No
puedes estar tranquilo de que no nos volverás a ver.
- Entonces la discusión acaba aquí. Los intrusos recibieron el tratamiento habitual. informó el gigantón
Las arenas bajo las 3 figuras se hundieron en un gran pozo y estos fueron arrastrados al interior. Allí abajo la penumbra reinaba en todo su esplendor. Columnas de un extraño mineral crecían imitando a árboles secos y al fondo de la gruta los aullidos de cientos de Menos Grande componían un canto grotesco.
- Edward Volkterra
el mismísimo Juez de Sangre ¿ayudando a un espada inferior? ¿De que va todo esto? Helluin no pudo contenerse más. Conocía la fama del antiguo cuarto espada y rara vez hacia algo de modo altruista. Todo tenía su razón, su movil. Bajo la apariencia serena del pelirrojo se escondía un autentico demonio.
- ¿Te refieres a porque seguís vivas? comenzó a decir mientras exploraba el lugar con la vista. Hmmm
de aquí al este
. cambió de tema al percibir el olor de algo interesante.
- ¡Eh! ¡No cambies de tema!
- Que modales
No me hagáis arrepentirme de haberos evitado una muerte dolorosa.
- ¿muerte dolorosa?
- Odio repetirme asi que esperaré que la antigua Sexta despierte.
- ¿te diste cuenta?... ¿De la herida de Amelia?
- Su tatuaje está completamente rajado. Creo que la conspiración ha surtido efecto
Neliel
Yo
Amelia
Alexander e Ilphonse no tardarán en caer
si es que aun no lo han hecho. Quien sabe si Dordoni también correrá esa suerte
es muy orgulloso. Pero si es inteligente aun podrá seguir vivo.
- ¿Es una purga? indagó Helluin.
- Tal y como pensé que iba a suceder
- consiguió decir Amelia entre espasmos.
- Así es
- corroboró el pelirrojo.
- Un espada puede ser libre de retirarse voluntariamente pero lo normal es que sean eliminados por el aspirante. ¿te retiraste Volkterra? ¿Viste lo que se avecinaba y no tuviste huevos de plantar cara?
- No
Fui derrotado.
- Eso es imposible
- exclamó sorprendida Helluin.
- Estúpida
si fuese invencible no solo no estaría aquí, si no que seria el primer espada. le reprochó Edward. Helluin retrocedió un poco. Mi rival no tardó en evidenciar la diferencia de nivel. No pude ni acercarme a el lo suficiente para herirle y el me cercenó un brazo sin desenvainar. Están a otro nivel.
- Haberte curado la herida. le reprochó la fracción.
- Es imposible. Su reiatsu rodea la herida impidiendo su cicatrización. Es una suerte que no me desangre. Además. Se llevó el brazo con el tatuaje. El rango. Es lo que buscaba. Y yo no necesito ninguna de las dos cosas.
- ¿Y porqué nos sacaste de allí? preguntó Amelia incorporándose.
- Principalmente por curiosidad. ¿Quién fue el que te dio una paliza y después te dejó en el exterior de las noches?
-
Grimmjow Jaegerjack.
- Así que
¿otra vez? musitó casi sarcástico el arrancar.
- Ríete cuanto quieras.
- Tranquila, nada de eso tiene ya importancia. Además hay un segundo motivo. Pero para eso necesitamos salir de aquí sin ser vistos
- Claro
dos espadas y una fracción son la cosa más común en Hueco Mundo.
- Por eso necesitamos un disfraz y por eso estamos aquí. Edward desenvainó su zampakutoh y apuntó hacia un grupo de adjukas que, en la lejanía reían mientras jugueteaban con un gillian herido.
- ¿Quieres ser un adjuka?, ¡No das la talla!
- No eres mejor que uno de esos estúpidos monigotes gigantes. Resígnate y acepta tu puesto.
- Pronto nuestro líder alcanzara el rango de Vastolord. Entonces pondremos en cintura a todos los bastardos de bata negra como tu. Y después
cuando todos seamos arrancar irrumpiremos en Las Noches y nos haremos con el control.
Los adjuchas reian sus futuros planes. Sin advertir las tres figuras que se aproximaban.
- Pfff
es realmente patético
4 adjuchas, un gillian medio muerto
¿es ese tu gran plan?
- Quizá prefieras un letrero luminoso. Aunque dudo que sirvan para ocultarse. ¿O quizás su majestad prefiera una corona? Un traje de Shinigami también podría servir
- Tampoco exageres
pero quizá algo mas digno
- Solo procura que sus mascaras queden intactas.
- ¿Qué estais tramando renacuajos? Nuestro lideeeerggg Un impacto certero entre ceja y ceja desintegró la mascara del adjuka y sus compañeros miraron aterrados a la agresora. Un arco de Hueso, esa mascara quebrada sobre el ojo derecho
La sexta espada.
- Entre ceja y ceja no
ahora solo quedan 3
- advirtió Edward. si no lo vas a hacer bien no lo hagas.
- Vamos
esa mascara era muy fea
ninguno la íbamos a usar.
- Solo acaba con los otros tres rapido, no queremos testigos. instigó el arrancar.
No hubo tiempo de gritar, mucho menos de salir huyendo. Las flechas certeras arrasaron a los otros 3 adjukas dejando solo sus mascaras en su lugar.
- Edward-sama, creo que están en buen estado. Helluin procedió a distribuir las mascaras tras recuperarlas del suelo.
- Servirán murmuró mientras se la colocaba sobre la cara. aunque encontréis otra mascara mejor solo haremos otra cacería si el disfraz sale dañado o puede quedar al descubierto nuestra identidad.
- ¿y a donde nos dirigimos ahora? Al fin y al cabo es tu plan secreto murmuró molesta Amelia
- Hasta el fin de la influencia de Las Noches. Es el momento de hacer una visita a unos viejos conocidos. Edward revisaba una pequeña libreta a medida que hablaba. Saliendo de aquí, caminaremos hasta la laguna de Estiges.
- Ehhh
¡eso está lejísimos! protestó Helluin Además, ¿que se nos ha perdido ahí?
- Los últimos archivos conocidos indican que en esa región está la tumba de Grial. informó sin cambiar de tono Edward.
- ¿Grial? ¿el primer arrancar?... ¿que estás buscando Edward? Preguntó Amelia con creciente interés.
- La verdad oculta tras el Hogyoku. Tenemos bastante camino y poco tiempo. Si te parece bien, os lo comentaré por el camino.
Los arrancar avanzaron por la irregular caverna perdiéndose en la oscuridad. Un pequeño Gillian herido salió de su escondite bajo tierra y contempló el panorama. El cuarto espada, junto a la Sexta espada y su fracción. Aquí y huyendo
en su primitiva mente comenzó a fraguarse un plan para ganar poder e influencia. Pero un fino rayo rojo le atravesó la cabeza desde la parte posterior.
- Dije sin testigos
-















Devious Comments
Comments
Quiero el siguiente capi!!!
besitos kaiden-sama !! ^^
Tambien vuelve a aparecer lo de los nombres, Grial, algo que suena a Estigia, muy europeo todo y los nombres de las espadas en la misma tónica, aunque casi me he ahogado de risa con la mención a "Tremebunda" (asi se llama la suegra de "Condorito" xDDDDD, un comic chileno x_D ains que cosas xDDDDDD) Y me ha echo ilusión lo de Dordoni (un personaje que a mi me gustó
El final con ese pequeño parrafo del unico testigo que al final no fue tal y cuyas maquinaciones perversas quedaron no mas que en eso. Muy buen punto para cerrar el segundo capitulo. Y aun sigo preguntandome de la suerte de Magnus e Iscariotte.
--
Eleutheria in Thanatos
Nosotros nacimos de la noche:
en ella vivimos, moriremos en ella...
...para nosotros la dignidad insurrecta,
para nosotros el futuro negado,
para nosotros.... nada....
Pues de Magnus e Iscariotte me temo que mucho mas no vas a ver, principalmente porque es un asunto que se mete en el top 3 arrancar y ahi si que no voy a poner las manos en el fuego. Pero te puedes suponer que es lo que sucedió... ¿o quizás no?
Previous PageNext Page